Preparar la PAU desde verano puede ayudarte mucho, pero solo si el objetivo es llegar a septiembre con una base más estable, no terminar por adelantado todo segundo de Bachillerato. Un plan excesivo en julio suele romperse antes de octubre; uno pequeño y constante deja margen cuando el curso se acelera.
La prioridad del verano es triple: recuperar lagunas de primero, conocer el formato de la prueba de tu comunidad y crear una rutina que puedas mantener durante el curso.
Qué conviene hacer antes de empezar
Reúne tres documentos: el temario de segundo, los modelos de PAU más recientes de tu comunidad y los criterios de corrección cuando estén disponibles. Guárdalos como referencia, pero no intentes resolverlos aún de principio a fin. Primero identifica qué contenidos de primero reaparecen en cada asignatura.
En materias cuantitativas suelen volver el álgebra, funciones, ecuaciones, proporciones, unidades y lectura de gráficos. En asignaturas de comentario o desarrollo, la base es comprender una consigna, estructurar una respuesta y justificarla con precisión.
Haz una lista honesta con tres columnas: “lo hago con seguridad”, “lo entiendo pero me atasco” y “no sé por dónde empezar”. Esa lista será tu temario real del verano.
El objetivo no es adelantar: es quitar fricción
Si en septiembre necesitas repasar fracciones, despejar una ecuación o interpretar una gráfica cada vez que aparece un problema nuevo, el curso se vuelve cuesta arriba. Dedicar ahora sesiones cortas a esas herramientas tiene más retorno que memorizar un tema de segundo sin contexto.
Por ejemplo, para Matemáticas o Física puedes alternar:
- Un día de álgebra básica y funciones.
- Un día de problemas con unidades, proporciones y lectura de enunciados.
- Un día de corrección y repaso de errores.
Para materias teóricas, alterna lectura activa, esquemas hechos de memoria y respuestas breves a preguntas de examen. Copiar apuntes da sensación de avance, pero no verifica que puedas recuperar la información ni usarla.
Un calendario sostenible de seis semanas
No necesitas estudiar todos los días. Una propuesta razonable es trabajar cuatro sesiones de 60 a 90 minutos por semana y reservar tres días libres. Cada semana elige solo dos prioridades: una laguna de base y una habilidad de examen.
| Semana | Base que consolidar | Habilidad de examen | | --- | --- | --- | | 1 | Diagnóstico y materiales | Leer una consigna y subrayar datos | | 2 | Álgebra, vocabulario o conceptos previos | Explicar un procedimiento por escrito | | 3 | Funciones, comentario o estructura | Resolver una pregunta con tiempo | | 4 | Punto débil principal | Corregir con criterios, no con intuición | | 5 | Repaso espaciado | Mini simulacro | | 6 | Errores repetidos | Plan de arranque para septiembre |
La última semana debe dejar preparado un plan simple para el curso: qué revisar cada semana, cuándo harás el primer simulacro y cómo guardarás tus errores. No llenes el calendario de tareas que dependen de una motivación perfecta.
Errores que hacen que el verano no sirva
El primero es intentar abarcar todas las asignaturas a la vez. El segundo, pasar horas consumiendo resúmenes o vídeos sin resolver nada. El tercero, estudiar sin corrección: si no comparas tu respuesta con un criterio o una solución razonada, no puedes saber qué mejorar.
También conviene evitar convertir el verano en una repetición del curso. Descansar no es perder tiempo: una rutina breve, con días libres, es mucho más útil que un sprint de dos semanas.
Cómo saber si el plan está funcionando
Al terminar deberías poder nombrar tus tres bloqueos prioritarios, resolver mejor los ejercicios básicos que en la primera semana y tener un sistema de corrección. No hace falta llegar sabiendo todo el temario de PAU; hace falta que el aprendizaje de septiembre no se apoye en terreno inestable.
Cuando empiece el curso, continúa con un calendario de Selectividad que se pueda cumplir y usa los modelos oficiales de tu comunidad. Si quieres priorizar asignaturas, nota objetivo y fechas de forma realista, puedes consultar las clases para Selectividad y PAU.